La cuarta ola feminista vino a despertarnos y a obligarnos a mirar críticamente cada una de las prácticas. Fuimos parte de eso y no fue difícil notar el sesgo de género que sufrimos las mujeres en todos los ámbitos de la vida.
Miramos el teatro y pudimos ver que ocurría exactamente lo mismo.
Sabíamos que había muchas mujeres escribiendo teatro y contabilizamos más de 20 sólo en la Región Metropolitana. El Festival Lápiz de Mina divulgó datos que nos permitieron dimensionar la invisibilidad que había sobre ellas y su trabajo: nunca una dramaturga había recibido el Premio Nacional de Artes de la Representación (ni lo ha recibido aún); en 74 años- hasta 2015- el Teatro Nacional Chileno había montado sólo 13 obras escritas por mujeres; y de las 14 producciones financiadas por el Centro Cultural Gabriela Mistral, sólo una es de una dramaturga.
Nos dió rabia y quisimos aportar a que esas brechas se disminuyeran. Así nació este proyecto que ha buscado distintas formas para visibilizar a las autoras teatrales y su trabajo.
Antes de este archivo nació un podcast, que ya lleva 41 episodios. Pronto aparecerá un libro con perfiles de 18 autoras de la Región Metropolitana y una antología con trabajos de dramaturgas de otras regiones, pues en este camino fuimos encontrándonos con otras variables (como el territorio) que influyen en la visibilidad de estos textos. También dos nuevas temporadas de nuestro podcast.
Soñamos que esas brechas disminuyan, que los teatros comiencen a programar de manera paritaria, que las autoras entren a los currículos escolares y universitarios, que el Estado considere un problema premiar sólo a varones en los distintos reconocimientos que entrega, que se edite más dramaturgia, que leamos más teatro.
Trabajamos para eso.
Gabi, Isa, Lía y Dani.